Frente a los límites del constructivismo ante sistemas opacos, Anita Samuel propone la «coagencia epistémica» para articular la colaboración humano-máquina sin caer en la pasividad cognitiva ni ceder el juicio crítico.
Trabajo en el que la respuesta de la IA entra en un ciclo intelectual dirigido por la persona, que la interroga, la contrasta y decide qué hacer con ella.