Cifras registradas con definiciones estables y comparadas en el tiempo, como quién usa qué herramienta, qué programas cuentan con orientaciones, quién recibió formación y dónde persisten barreras, que permiten conversar sobre tendencias en lugar de impresiones. No deben convertirse en metas aisladas, porque un mayor uso no demuestra un mayor aprendizaje; el seguimiento cumple su función cuando lo observado conduce a continuar, modificar, ampliar, pausar o detener una iniciativa.
