El caso de una docente, ya resuelto#
Caso ficticio. Una docente de primer semestre quiere que su grupo compare dos fuentes y explique cuál sostiene mejor una afirmación sobre un problema de agua. Su actividad entrega dos resúmenes y termina con una pregunta de opción múltiple: «¿Cuál fuente sostiene mejor esta afirmación?».
La opción elegida no permite reconstruir qué información comparó cada estudiante. Alguien pudo examinar las dos fuentes, seguir una pista de las alternativas o acertar por azar. El problema está en que la docente solo conserva la respuesta final, aunque quiere valorar también la justificación. Para decidir qué ajustar, separa lo que pide, lo que se practica y lo que puede revisar:
Desliza horizontalmente para consultar todas las columnas.
| Parte de la actividad | Cómo estaba | Qué necesita revisar |
|---|---|---|
| Lo que quieres que aprenda | Comparar dos fuentes y justificar una conclusión. | La relación entre lo que aporta cada fuente y la conclusión. |
| Lo que hará para practicar | Leer dos resúmenes y elegir una opción. | Si el grupo ensaya cómo contrastar información y justificar una elección. Leer resúmenes no permite reconstruir cómo se hizo esa comparación. |
| Lo que entregará | Una opción marcada. | La respuesta conserva la elección, pero no las razones que la sostienen. |
| Cómo revisarás el trabajo | Comprobar si marcó la respuesta correcta. | Qué información usó y por qué la consideró pertinente para la afirmación. |
| Ayuda | Un resumen generado por IA. | Si facilita información de las fuentes o entrega ya la comparación que el estudiante debe escribir. |
La docente añade una justificación breve: «Elige la fuente que sostiene mejor la afirmación. En unas cinco líneas, señala información de ambas y explica qué diferencia te hace elegir. Si usas IA, pídele una objeción después de escribir tu comparación; compruébala antes de decidir si cambias tu respuesta». También reserva un momento de práctica para comparar dos fragmentos antes de la entrega. El escrito aporta razones que se pueden revisar; tampoco garantiza por sí solo comprensión. Después, la docente puede presentar otro fragmento y pedir que cada estudiante explique si cambia su elección y por qué.
Un cambio posible#
La docente conserva lo que quiere que el grupo aprenda y cambia lo que hará:
- cada estudiante anota qué afirmación aporta cada fuente y qué respaldo ofrece;
- compara una diferencia relevante entre ambas;
- redacta una conclusión de cuatro líneas con una razón y una reserva;
- recibe después una objeción —de un par, una tarjeta preparada o una IA— y decide si modifica su conclusión.
Al final, cada estudiante entrega la comparación anotada y la conclusión revisada. Para revisar ese trabajo, la docente comprueba si:
- identifica una diferencia relevante entre las fuentes;
- usa información localizable en ambas;
- explica por qué esa diferencia cambia o no la conclusión;
- deja visible qué cambió después de la objeción.
La alternativa sin IA conserva exactamente el mismo trabajo: una tarjeta con una objeción preparada sustituye al asistente. Cambia la ayuda, no lo que debe aprender ni lo que entrega.
Cierra con un antes y un después#
No intentes corregir todas las partes a la vez. Elige la primera que no coincide y conserva tres frases:
- Antes: copia la parte de la actividad que no coincide.
- Después: reescríbela con un cambio que sí permita practicar o mostrar el aprendizaje.
- Razón: explica en una frase qué podrá observar ahora una persona que revise el trabajo.
El resultado debe ser una frase que puedas incorporar a tu actividad, no una clasificación ni una puntuación automática. Pide a otra persona que lea solamente la versión revisada y te diga qué entiende que hará y entregará el grupo.
Cómo saber si el cambio funciona#
El cambio funciona cuando:
- el grupo practica la misma acción que deberá realizar al final;
- lo que entrega permite ver esa acción, no solo una respuesta final;
- las preguntas de revisión pueden aplicarse al trabajo real;
- la ayuda llega después de un primer intento cuando conviene conservarlo;
- existe una ruta equivalente sin IA o para quien no pueda usarla;
- la información compartida con una herramienta respeta privacidad y confidencialidad.
La revisión no exige rehacer toda la actividad. En este caso se añadió una justificación y se preparó su práctica. Lo que importa es que el grupo pueda ensayar lo que se pide y que tú dispongas de información suficiente para valorar cómo lo hizo.
Cómo continuar#
- Hazlo con una actividad tuya en la actividad guiada Revisa una actividad tuya en tres frases: escribes las tres frases, marcas dónde se rompe y sales con la instrucción reescrita.
- Antes: sitúa la decisión mediante el caso de entrada.
- Profundiza: parte de lo que quieres observar para decidir qué hará el grupo, qué entregará y qué ayuda podrá recibir.
- Revisa el trabajo durante el proceso: evaluación formativa con IA.
- Cuando alguien te proponga que la IA prepare el primer borrador del trabajo, valora esa sugerencia contra una actividad tuya: quince minutos, tres salidas legítimas y una razón comprobada.
- Marco: consulta el estatus y alcance de la propuesta de Orientaciones.
Esta guía ofrece un procedimiento de revisión; no sustituye el juicio sobre tu disciplina ni los acuerdos de tu programa.
