Cinco preguntas que acompañan el diseño de una actividad con IA: qué debe aprender la persona, qué operación debe realizar por sí misma, qué puede delegar sin vaciar el aprendizaje, qué actividad de mayor nivel hace posible esa delegación y cómo mostrará que comprendió, verificó y decidió.
Arquitectura de evaluación a nivel de programa que combina momentos asegurados, donde se verifica en persona el logro individual sin IA, como defensas, coloquios, prácticas y avances presentados presencialmente, con trabajo abierto en el que la IA participa de manera declarada y el recorrido queda a la vista.
Texto en el que intervienen, en proporciones variables, la escritura de la persona y la de un sistema.
Expresión de N. Katherine Hayles para estudiar las relaciones entre personas y sistemas técnicos como una configuración conjunta.
Uso de modelos de lenguaje como sustitutos de las personas encuestadas.
Tradición pedagógica anterior a la IA que entiende el pensamiento como una práctica que se desarrolla entre personas mediante preguntas, escucha, contraste y elaboración compartida, no en la recepción pasiva.
Ordenación de la formación que el informe del Digital Education Council propone como un doble desarrollo: habilidades aplicadas de IA, como diseñar flujos de trabajo asistidos, formular instrucciones y evaluar y adaptar lo que devuelve el sistema, junto con capacidades humanas duraderas, entre ellas la experiencia disciplinar, el pensamiento sistémico y el planteamiento de problemas.
Expresión usada en un experimento concreto para nombrar una posible consecuencia de delegar parte del trabajo de escritura a un asistente generativo.
Sistema que intenta estimar, a partir de patrones estadísticos, si un texto fue producido por un modelo de lenguaje.
El desempeño es lo que una persona logra durante una tarea: resolver más ejercicios, escribir un texto más claro, terminar más rápido.