Un estudio multi-método (N=912, China–Europa–EE.UU.) que reformula el debate sobre la IA en el aula: cuando el estudiante encuadra a la IA como compañero intelectual y no como herramienta, la delegación cognitiva deja de ser un atajo y se vuelve liberación de recursos para el pensamiento de orden superior.
La IA generativa puede fortalecer o erosionar el pensamiento crítico de los estudiantes. La diferencia la hace el diseño pedagógico, no la herramienta.
Una relectura de Gilbert Simondon y del concepto de mundoambiente de Flavia Costa para mover el debate educativo desde «¿cómo usamos la IA?» hacia «¿en qué entorno técnico estamos enseñando?».
Una actividad de alfabetización algorítmica donde los estudiantes evalúan la neutralidad de la IA y proponen formas de mitigar sesgos en su uso académico.
Una actividad de argumentación en la que la IA actúa como «abogado del diablo» para que los estudiantes refinen sus ideas antes del debate presencial. Es una propuesta para adaptar, no el reporte de una aplicación observada.