Uso de modelos de lenguaje como sustitutos de las personas encuestadas. Las evaluaciones metodológicas disponibles advierten que estos modelos tienden a homogeneizar las respuestas, distorsionar las submuestras y reducir la diversidad de perspectivas, y señalan el problema inverso: personas que responden encuestas con chatbots contaminan datos que se creían humanos. Interesa a las ciencias sociales como objeto de crítica metodológica, no como método recomendado.
Fuentes públicas y alcance:Synthetic Replacements for Human Survey Data? The Perils of Large Language Models — Estudio con ChatGPT comparado con ANES 2016–2020 sobre 11 grupos sociopolíticos; menor variación y coeficientes divergentes en subgrupos; no generaliza a todo LLM o población.
