Estudio o enseño
Comprende qué cambia con la IA y comienza como estudiante o docente con una práctica acotada.
Cuando una estudiante le pide a un asistente de IA que le explique un tema antes del examen, o cuando un profesor usa esa misma clase de herramienta para redactar una rúbrica, ambos toman una decisión que rara vez se hace explícita: qué parte del trabajo intelectual conservan para sí y cuál delegan a la respuesta que reciben. La misma herramienta puede sustituir el razonamiento —si la estudiante copia la explicación sin comprobarla, o el profesor aplica la rúbrica sin revisar qué evalúa— o convertirse en una forma de ponerlo a prueba. Lo que separa un desenlace del otro es qué se le pide y con qué se comprueba después la respuesta: una fuente, un dato o el trabajo del propio grupo. Por eso la herramienta tampoco resulta indiferente. Un asistente que no deja rastro del intercambio, o cuya respuesta no admite contraste con una fuente independiente, deja menos material con el que ejercer ese criterio; que exhiba o no una cadena de razonamiento cambia poco, porque un texto que describe cómo «pensó» no garantiza que ese haya sido el proceso ni que la respuesta sea correcta. Integrar la IA «con intención» significa decidir antes, no después, qué parte de una tarea necesita permanecer bajo criterio humano.
Esta sección reúne lo necesario para tomar esa decisión, estudies, enseñes o acompañes a quien lo hace. Cuando el catálogo de productos de aprendizaje o las guías hablan de IA, se refieren sobre todo a la IA generativa —los asistentes que producen texto, código o imágenes a partir de un prompt (ChatGPT, Claude, Gemini y equivalentes)—, distinta de otros usos de IA en educación (recomendadores, calificación automática) que plantean riesgos propios. El contenido se organiza en dos ejes que puedes combinar. Por un lado, tres rutas según la responsabilidad que tienes hoy —estudiar o enseñar, coordinar un programa, o preparar una decisión institucional—, cada una con su propio recorrido inicial. Por otro, los temas de abajo profundizan en aspectos concretos: qué es la educación digital, cómo diseñar e integrar actividades con IA, qué productos de aprendizaje puede acompañar, cómo investigar sin perder el rigor y qué exigen la ética y las políticas educativas. Entra por la ruta que te corresponde o directamente por el tema que necesitas resolver.
Puedes entrar por la responsabilidad que hoy tienes. Cada ruta propone un primer recorrido y después enlaza las guías, prácticas y marcos que necesita.
Comprende qué cambia con la IA y comienza como estudiante o docente con una práctica acotada.
Organiza acuerdos de programa, formación, pilotos y revisión con evidencias.
Relaciona propósito, gobernanza, capacidades, tecnología, recursos y seguimiento.
Compara las tres rutas y sus alcances.
El concepto, la taxonomía de modalidades y los términos que el resto de la sección da por supuestos.
Trece lecciones abiertas para diseñar, practicar y revisar una actividad con decisiones docentes explícitas.
Tutoriales y recursos paso a paso para usar herramientas de IA en la docencia.
Un catálogo de veintisiete productos: qué entrega el estudiante, qué hace la IA en el camino y cómo se evalúa el proceso.
Ejercicios breves y plantillas para un momento concreto: comprobar una afirmación, registrar decisiones o declarar el uso al entregar.
Estrategias para rediseñar asignaturas y actividades integrando IA de forma intencional.
Disposiciones, directrices y marcos para el uso responsable de la IA en educación.
Dónde puede ayudar la IA en una investigación y qué comprobaciones, datos y responsabilidades no deben delegarse.
Panorama global: UNESCO, OCDE, políticas institucionales y debates emergentes.
Propuesta orientadora, no normativa y en revisión: a quién ayuda, qué contiene y por dónde entrar según tu situación.